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    julio 2nd, 2010Angelica LugoAlimentos y Salud

    Qué son las bebidas energizantes?

    Una bebida energética es una bebida sin alcohol y con algunas virtudes estimulantes que desde hace más de una década han salido al mercado mundial ofreciendo al consumidor supuestas virtudes regeneradoras de la fatiga y el agotamiento, además de aumentar la habilidad mental y desintoxicar el cuerpo. Están compuestas principalmente por cafeína, varias vitaminas, y otras sustancias naturales orgánicas, que eliminan la sensación de agotamiento de la persona que las consume. No se deben confundir con bebidas re-hidratantes ni con otro tipo de bebidas como las gaseosas, ya que inclusive en los mismos envases se advierte que no se considera una bebida hidratante. Por contener altas dosis de cafeína pueden producir dependencia.

    Aunque no existen estudios exhaustivos y determinantes sobre la influencia de las bebidas energizantes en la salud, es mejor prevenir que lamentar, pues estas bebidas pueden tener efectos dañinos para tanto en la salud física como mental, especialmente al combinarlas con bebidas alcohólicas u otras drogas, o bien por su consumo desmedido.

    El principal peligro de las bebidas energizantes no radica en su consumo eventual, sino en el consumo excesivo y al combinarlas con bebidas alcohólicas u otras drogas, para fabricar los denominados “cocteles”. Lo cual pueden tener efectos dañiños en la salud física y mental, pudiendo dañar el sistema nervioso central, afectar las funciones cardíacas e incluso provocar la muerte.

    Las bebidas energizantes son bebidas estimulantes, y aunque inicialmente fueron utilizadas por deportistas, hoy en día su consumo se ha popularizado entre los jóvenes, quienes las toman para “el levantón”, como muchos le llaman, es decir para lograr mantenerse despiertos, ya sea para prepararse para un examen o simplemente “para aguantar más” para la diversión.

    Composición de las bebidas energizantes:

    Estas bebidas están compuestas por algunas sustancias que producen ciertos efectos sobre el organismo.

    Carbohidratos:
    Glucosa, sacarosa, fructosa, galactosa o maltodextrina, son algunos de los carbohidratos que contienen estas bebidas. Cuando la bebida tiene un alto contenido de estas sustancias, disminuye la absorción de líquidos por parte del intestino, pudiendo impedir la rehidratación, ocasionar malestar gastrointestinal, o provocar efectos laxantes.

    Cafeína:
    Estimula el sistema nervioso central aumentando el rendimiento muscular e incrementando el consumo de los ácidos grasos como fuente de energía durante la práctica de deportes. En cantidades elevadas puede provocar dolor de cabeza. Si se ingiere luego de comenzado el ejercicio, puede obrar como diurético y laxantes.

    Hierbas:
    Como extractos de semillas de guaraná, hojas de yerba mate, nueces de cola.

    Piruvato:
    Es la sal del ácido pirúvico que sirve para quemar grasas y combatir la fatiga. Consumido en grandes cantidades, provoca malestar gastrointestinal.

    Proteínas y aminoácidos:
    Se utilizan como combustible, incrementan el almacenamiento de glucógeno a nivel muscular, en la recuperación luego del ejercicio.

    Creatina y carnitina:
    La creatina se agrega en muy pequeñas dosis, por lo que no tiene efectos sobre el rendimiento. La carnitina se utiliza para retardar la fatiga.

    Vitaminas y minerales:
    Estas bebidas contienen un aporte extra de minerales y vitaminas.

    Estas bebidas no son hidratantes, por tanto no pueden consumirse como si fueran un refresco. Aquellas personas que sufren de hipertensión arterial o los enfermos cardíacos, de diabetes o sensibles a la cafeína, no deben tomar estas bebidas. Tampoco están aconsejadas para personas que no estén correctamente alimentadas o que no tengan un nivel suficiente de actividad física.

    Se recomienda siempre leer con atención la etiqueta de estas bebidas para saber qué se consume. Evitarlas si se consumen medicamentos.

    Em mi opinión , creo que hay muchas maneras para reanimarse sin necesidad de beber ningún tipo de estimulantes que en resumidas cuentas altera todo nuestro sistema nervioso y no sabemos cuanto daño le estamos haciendo a nuestro cuerpo y lo que es peor aún a nuestra futura generación.

    Fuentes:

    http://es.wikipedia.org/

    http://www.universodietas.com/

    http://www.salud.com/

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    febrero 26th, 2010Angelica LugoAlimentos y Salud

    Uno de los remedios curativos más eficaces y baratos de la farmacopea natural es, sin duda, el ajo. Combate las infecciones, es un potente antiinflamatorio, aumenta las defensas, mejora la circulación, previene la arteriosclerosis, disminuye el exceso de grasas en sangre, previene la hipertensión, alivia el dolor, es un eficaz expectorante, está indicado en problemas del aparato respiratorio y es diurético y estimulante. En suma, un producto de fuerte y a veces desagradable olor pero dotado de múltiples y sorprendentes virtudes.

    Todas las grandes civilizaciones tuvieron en cuenta las amplias propiedades terapéuticas del ajo. Egipcios, hebreos, sumerios, griegos y romanos -entre otros pueblos- lo consideraron primordial para alimentar y sanar el cuerpo. Como condimento en la alimentación o como remedio natural para el tratamiento de múltiples dolencias se trata pues de una de las plantas aromáticas comestibles y medicinales que recomiendan sin excepción los nutricionistas, los naturópatas y cada vez más médicos -los que no se han formado por su cuenta son analfabetos en Nutrición- ya que está considerado, por sobradas razones, una auténtica panacea.
    Y es que los medios actuales han permitido confirmar que la sabiduría ancestral sobre el ajo estaba justificada. Hoy se sabe que se trata de una excepcional fuente de vitaminas A, B1, B2, B3, C y E; además contiene agua, carbohidratos, proteínas, fibra, potasio, fósforo, calcio, hierro y sodio y se la considera una de las plantas más ricas en selenio y germanio orgánicos. También contiene adenosina -una sustancia química común en las plantas del grupo del ajo (cebollas, cebolletas, puerros, etc.)-, principal responsable de su capacidad para bloquear la agregación de plaquetas y fluidificar la sangre.
    Además las cubiertas externas del ajo -y de la cebolla- contienen gran cantidad de pectina, una fibra gelatinosa que terapéuticamente se utiliza para combatir la diarrea, incrementar el torrente del plasma sanguíneo y disminuir el nivel del llamado “colesterol malo” y de los triglicéridos tanto en la sangre como en el hígado. Otro componente del ajo es el ajoeno, un eficaz anticoagulante que ha demostrado además un gran espectro de acción contra hongos y levaduras nocivas como el aspergillus niger -presente frecuentemente en el canal auditivo externo- y la cándida albicans que es causa, entre otras dolencias, de la vaginitis y la ubrera oral.
    Sin embargo, quizás los compuestos más valiosos del ajo sean sus aminoácidos sulfúreos y, entre ellos, especialmente la alicina que es fruto de la mezcla de uno de estos aminoácidos con la enzima alinasa. Estos aminoácidos sulfúreos tienen un marcado efecto antibacteriano y antivírico, contribuyen a aumentar los leucocitos y los macrófagos, reducen la presión sanguínea, alivian el asma y la bronquitis, mejoran la función cardiaca y la circulación de la sangre y ayudan al cuerpo a eliminar toxinas nocivas. Además, el azufre es un elemento imprescindible si queremos librarnos del cáncer y disfrutar de buena salud.
    En fin, en lo que coinciden los expertos es en que lo que hace que el ajo sea tan eficaz es el efecto combinado de sus cerca de cien compuestos diferentes. Y eso que muchos opinan que éstos no son más que la punta del iceberg y que en los próximos años podrían descubrirse muchos más.

    PROPIEDADES TERAPÉUTICAS
    A lo ya dicho cabe agregar que investigaciones realizadas en las últimas décadas han demostrado que el ajo también inhibe el crecimiento de los estafilococos, los estreptococos y las bacterias causantes de la disentería y del tifus. Además está demostrada su efectividad para combatir microorganismos resistentes a ciertos antibióticos -destruye las bacterias patógenas en los intestinos sin dañar la flora natural que interviene en la digestión- y aumenta las defensas naturales del organismo.
    También se sabe que es un desinfectante 50 veces más potente que el alcohol de 90º o el zumo de limón además de ser un excelente antiinflamatorio. De ahí que se emplee tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones de todo tipo siempre que éstas no sean de carácter agudo o mortal. Es decir, es útil en infecciones de boca, garganta o pecho -resfriados, toses, bronquitis, sinusitis, laringitis, rinitis, asma y gripe (además es un buen expectorante)-, infecciones de estómago (diarreas y gastroenteritis); infecciones de la piel (pie de atleta, tiña, etc.) e infecciones del aparato genitourinario como la candidiasis o las aftas. Por otro lado, el ajo es una manera natural de evitar la infección por salmonelosis ya que en los preparados a los que se añade se anula el riesgo de que exista la bacteria que lo causa.
    Bueno, pues además de ser el antibiótico natural por excelencia el ajo ocupa una posición privilegiada en la lucha contra los problemas cardiacos, posición en la que ningún otro remedio lo iguala. Esto, al menos, es lo que mantiene el doctor Stephen Fulder en su libro El poder curativo del ajo en el que a este respecto explica que puede reducir significativamente los niveles en sangre de triglicéridos y “colesterol malo”, disminuir la presión arterial, fluidificar y purificar la sangre y prevenir la coagulación o la trombosis en los vasos sanguíneos. Es decir, que protege el corazón y el sistema circulatorio contra las tres causas principales de arteriosclerosis y ataques cardiacos. ¡Y lo hace simultáneamente, algo que no logra ninguno de los fármacos existentes en el mercado! En cuanto al nivel de colesterol malo en sangre más de una treintena de estudios clínicos han demostrado que tomar entre uno y dos dientes de ajo al día reduce la tasa de “colesterol malo” una media de un 15% lo que, según el doctor Fulder, es suficiente para reducir el riesgo de ataque al corazón ¡en un 30%! Mantiene el autor, asimismo, que este bulbo es uno de los mejores remedios anticoagulantes que se conocen.
    Y no se agotan aquí las propiedades del ajo. Por ejemplo, se le reconoce cierta capacidad analgésica para aliviar los dolores de cabeza y de las muelas así como las neuralgias. También es eficaz para evitar el estreñimiento, las varices y las hemorroides. Ayuda en los problemas musculares (tensión muscular, artritis, artrosis, reumatismo, gota y ciática) y previene los problemas renales.
    Es igualmente efectivo para mantener a raya los radicales libres y por eso se recomienda acompañar de ajo los platos compuestos por alimentos fritos, a la brasa o congelados ya que todos ellos generan en el organismo cantidades significativas de estos nocivos elementos.
    Para los diabéticos es asimismo un aliado interesante ya que reduce los niveles de azúcar en sangre y estimula el proceso de absorción de la misma. Diurético y estimulante del tono vital posee además una indudable acción terapéutica sobre el hígado, el páncreas y las glándulas tiroidea, pituitaria y suprarrenales. Hasta combate el acné, las verrugas, las picaduras de insectos e, incluso, evita las canas si se fricciona directamente ajo sobre el cuero cabelludo.
    Y aún hay más: se ha constatado que la tasa de cáncer de estómago en consumidores de ajo es un 60% menor que en aquellos que no ingieren ajos u otras plantas afines como cebollas, cebolletas y puerros. De hecho, ya se determinó ¡en 1953! -cuando se hicieron los primeros estudios sobre ajo y cáncer- que la alicina ofrece una interesante protección contra el cáncer al ayudar al organismo a eliminar las células cancerosas por lo que se le considera una más que recomendable herramienta preventiva.
    Además el ajo fresco es un remedio calorífico. El acaloramiento que produce al masticarlo nos hace sudar y eliminar toxinas, incluidos los metales pesados que se almacenan en nuestro organismo.
    En fin, por todo lo dicho -y que al parecer no es más que una mínima parte de las propiedades terapéuticas que podrían llegar a conocerse- no cabe duda de que el ajo es uno de los productos naturales más efectivos para evitar la enfermedad y mantener la salud.

    UNO AL DÍA
    En suma, el ajo es un alimento terapéutico inocuo y tras su ingesta nunca se han observado efectos negativos para la salud sino más bien innumerables beneficios. De hecho, es consumido por millones de personas a diario en todo el mundo sin que se tenga noticias de efectos secundarios en ningún caso. No se ha constatado el más mínimo malestar ni siquiera cuando -como recoge el doctor Fulder en su libro- alguien toma 200 mg de aceite de ajo al día (el equivalente ¡a 70 dientes1).
    Sólo una prevención: como el ajo es anticoagulante deberá abstenerse de tomarlo si va a ir en breve al quirófano. Por lo demás, los profesionales de la salud recomiendan tomar uno o dos dientes de ajo cada día porque se le considera capaz de prevenir gran número de dolencias, incluido el cáncer. Y si se decide a hacerlo pero le preocupa el mal olor corporal -especialmente del aliento- sepa que éste puede combatirse masticando hojas frescas de perejil, menta fresca o apio. Luego basta con enjuagarse la boca con agua y unas gotas de limón. Otra posibilidad es prepararse una infusión de tomillo, eucalipto, romero o manzanilla pues todas ellas perfuman el aliento. Así podrá beneficiarse sin ningún inconveniente de las múltiples propiedades terapéuticas de este producto natural. Y es que como dice un conocido refrán francés, L’ail est sante. Mangez de l’ail. Es decir, “El ajo es salud. Cómalo”.

    Preventivo… y curativo

    El ajo se emplea desde la antigüedad para prevenir y tratar multitud de trastornos de la salud. De hecho, es:

    • Cardioprotector.
    • Hipotensor.
    • Anticolesterolemiante.
    • Hipolipemiante.
    • Fluidificante y purificador de la sangre.
    • Vasodilatador.
    • Antibiótico.
    • Fungicida.
    • Desinfectante.
    • Vermífugo.
    • Antiséptico de amplio espectro.
    • Anticoagulante.
    • Expectorante.
    • Descongestionante.
    • Diurético.
    • Estimulante.
    • Antipirético.
    • Afrodisíaco (al menos así lo consideraban los egipcios).

    Preparados caseros

    Agua de ajo para tratar el catarro común.
    Hierva 250 ml de agua. Machaque 100 gramos de ajo y échelos en el cazo del agua. Tape la mezcla y déjela macerar durante 12 horas. Luego cuélela y embotéllela. Esta agua de ajo debe tomarse a lo largo del día en pequeños sorbos. El preparado debe llegarle para tres días. El tercer día vuelva a elaborar otra cantidad igual del preparado. Al hacerlo así se evita que el ajo pierda sus propiedades medicinales lo que podría ocurrir más allá del cuarto día.

    Jarabe para la tos y la bronquitis a base de ajo.
    Hierva medio litro de agua y apague el fuego. Pique 50 gramos de ajo y échelo en el agua hervida. Tape y deje reposar 12 horas. Añada miel y bata hasta conseguir un jarabe del que tomará una cucharadita tres veces al día. Si es diabético o tiene sobrepeso no deberá emplear esta fórmula.

    Salsa para acompañar carne.
    Pique 7 o 8 dientes de ajo, una cebolla y tres zanahorias y mezcle todo con cuatro cucharadas sopera de aceite de oliva. Una vez troceado eche todo en un cazo, póngalo a fuego lento de cuatro a cinco minutos. Después añada un vaso de agua tibia y un poco de vino blanco (esto es optativo), deje todo de nuevo a fuego lento durante diez minutos y a continuación permita que repose la mezcla veinte minutos. Eche antes -si quiere- alguna hierba aromática de su agrado Sólo le queda ya triturar bien el producto final.

    fuente: http://www.dsalud.com

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    diciembre 16th, 2009Angelica LugoAlimentos y Salud

    La naranja en nuestra dieta diaria

    naranja

    La naranja es quizás la fruta más popular, por calidad, salud y precio. De origen desconocido, se cree que el naranjo aparece por primera vez, hace miles de años, en la región comprendida entre el suroeste de la China y el noroeste de la India. Más tarde, en la Edad Media, los mercaderes llegados de oriente introdujeron sus semillas en el área mediterránea.

    Efectos beneficiosos
    La naranja posee altas concentraciones de vitamina C y sustancias con actividad prebiótica Uno de los efectos beneficiosos de la naranja más conocido por los consumidores es el papel que desempeñan en la potenciación de la inmunidad. Destaca la concentración en vitamina C y su capacidad para prevenir procesos víricos banales, como los conocidos resfriados. Pero no sólo poseen esta vitamina, sino que tienen sustancias con actividad prebiótica. Hasta hace unos años, poco se conocía sobre los alimentos prebióticos y probióticos. Hoy en día, existen diversos alimentos elaborados a base de estos principios en cualquier supermercado.

    Acción antioxidante
    Ciertas sustancias tienen la importante misión de evitar los daños producidos por la oxidación que está ligada a las enfermedades cardiovasculares. Las vitaminas C y E y los carotenoides son probablemente los principales antioxidantes y fortalecedores de nuestro sistema inmunológico. Estudios recientes sobre varios fitoquímicos indican que, además de las vitaminas y los carotenoides, existen otras sustancias, como los compuestos fenólicos, que tienen efectos positivos en enfermedades crónicas tales como las afecciones cardiovasculares.

    Los antioxidantes pueden capturar y neutralizar algunas sustancias susceptibles de deteriorar el material genético mediante la oxidación. De esta forma, la vitamina C actúa en el líquido intracelular, lo que facilita reducir la actividad oxidativa, en el mismo momento que se inicia la formación de sustancias oxidantes muy activas, como el oxígeno y el peróxido de hidrógeno.

    Gastritis y ulceras gastroduodenales:
    El zumode naranja, tomado como alimento exclusivo entre comidas, es capaz de aliviar el exceso de acidez gastrica y ayuda a la curacion de las ulceras.

    Higado:
    El zumo de naranja, tomado como alimento exclusivo entre comidas, puede ayudar al higado con problemas, evitando malas digestiones, hinchazon.

    Diarrea y estrenimiento:

    Cuando se produce diarrea o estrenimiento,ejerce una funcion regularizadora del intestino estabilizando las funciones del mismo.

    Insuficiencia biliar:
    Este jugo ayudara a producir mas bilis, siendo util en aquellos casos de insuficiencia biliar.

    ndigestiones:
    Igualmente puede ayudar a superar problemas de mala digestion, siendo capaz de eliminar aquellos residuos intestinales que son responsables de mal estar. ( Beber zumo de naranja diluido al 50 % en agua.

    Diabetes:
    la naranja se aconseja para los enfermos de diabetes. Contienen poco azucar y, al mismo tiempo, son muy diureticas, por lo que pueden ayudar a regular el nivel de azucar en la sangre. Por su riqueza en vitamina C, el zumo de naranja ayuda a los enfermos de diabetes del tipo II a reducir las consecuencias que esta enfermedad genera en el organismo. ( Mala vision, infecciones, problemas de cicatrizacion, etc.)

    Recuperacion de enfermedades:
    El zumo de naranja, por su contenido en vitamina C, ayuda a recuperarse mas rapidamente de las enfermedades. Aunque no evita la gripe,
    acelera su curacion y disminuye los sintomas. Igualmente mejora las condiciones de los enfermos con dolencias respiratorias, especialmente aquellos afectados de alergia, a los que ayuda a reducir los ataques o a los bronquiticos a los que les ayuda a respirar mejor.

    Tratamiento antienvejecimiento:
    La vitamina C quecontiene el zumo de naranja, por sus propiedades antioxidantes, resulta positivo en el tratamiento de los efectos nocivos de los
    radicales libres. Beber abundante zumo de naranja ayudara a retrasar muchas deficiencias que van aquejando al organismo con el paso
    de los anos. Entre estas podriamos mencionar las siguientes:

    Arteriosclerosis: El papel del zumo de naranja en la
    mejora de la circulacion sanguinea ha sido muy
    alabado. Por sus propiedades antiagregantes y antioxidantes,
    el zumo de naranja puede ayudar a mejorar la circulacion,
    evitar la formacion de trombos en las arterias y, por
    lo tanto, prevenir la arteriosclerosis.

    Hipertension: la mejora de la circulacion
    sanguinea conlleva una disminucion de la presion
    arterial elevada o hipertension.

    Sordera: Se ha comprobado como la vitamina C ayuda a prevenir
    la perdida de audicion.

    Perdida de vision: La ingestion de esta
    vitamina previene la degeneracion de la vista y la aparicion
    de enfermedades de la vista como las cataras
    o la perdida de vision.

    Cancer: La importancia de la vitamina C como un
    antioxidante capaz de reducir la incidencia del cancer
    ha sido demostrada en numerosos experimentos. Se ha comprobado
    que en ciertas comunidades donde el consumo de naranjas o zumo
    de naranjas es muy alto la proporcion de canceres
    es mucho menor.

    Contraindicaciones:
    A pesar de su evidente bondad, el zumo de naranja o las naranjas
    pueden producir reacciones alergicas con manifestaciones
    en la piel en algunas personas. Tambien se ha comprobado
    que las naranjas o el zumo de naranja puede producir migrana
    en personas sensibles a los mismos.

    La ingestion de estos alimentos en cantidades elevadas puede
    ser causante de problemas intestinales, por lo que es mejor ingerirlo
    con prudencia hasta ver cuales son las reacciones individuales.

    extraido de http://www.botanical-online.com/

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